Cuanto más largo y delgado es el stylus, más se flexiona al tocar la pieza, y esa flexión se convierte en error de medición. Cuanto más corto y rígido, menos error, pero menos alcance.
La punta también importa: el material de la esfera, su diámetro y la rectitud del vástago. Por eso no hay un stylus bueno para todo, sino el adecuado para cada pieza. Dígannos qué va a medir y le decimos cuál necesita.